Tremenda hipocresía
A los 16 Ana ya tenía un hijo. Había sufrido abusos. Me marcó ese llanto que no salió y lo que se dijo con silencio. En 2° era alumna mía. Un viernes falté y me mandó wsp diciendo que necesitaba hablar. Quedamos para el lunes, pero el lunes no fue. Le escribí: Ana estaba embarazada.


